Cuando hablamos de baños espirituales, una de las plantas más utilizadas y respetadas es el laurel. Aunque muchos lo conocen por darle sabor a la comida, en el mundo espiritual el laurel tiene un poder profundo de limpieza, protección y atracción de energías positivas. A lo largo del tiempo, esta hoja sagrada ha sido empleada en rituales de diferentes culturas para abrir caminos, alejar malas vibras y atraer prosperidad.
En este artículo vamos a hablar sobre las diferencias que tiene el laurel dentro de los baños espirituales, cómo se puede combinar con otras hierbas y por qué es considerado una herramienta tan poderosa en el esoterismo.
El laurel no es cualquier hoja verde que encontramos en la cocina. Tiene propiedades energéticas muy particulares:
Estas cualidades lo diferencian de otras hierbas como el romero o la ruda, que también son poderosas pero enfocadas más en la purificación o el alejamiento de malas influencias. El laurel, en cambio, combina la protección con la atracción de lo positivo.
Cuando se prepara un baño espiritual con ruda, el objetivo principal es limpiar y expulsar energías oscuras. Con el romero, la energía va más dirigida hacia la paz y la armonía del hogar. El laurel, sin embargo, equilibra ambas funciones: limpia y al mismo tiempo atrae la abundancia.
Esto lo convierte en una planta ideal para quienes sienten que están atrapados en ciclos de mala suerte, o que por más que se esfuercen no logran avanzar. El laurel no solo corta lo malo, sino que abre el camino hacia lo nuevo.
Aquí también es importante mencionar que el laurel se ha utilizado como apoyo en rituales de unión y amor, donde su fuerza energética potencia trabajos como los amarres de amor Addison, brindando estabilidad y protección a las parejas.